El Calendario Mecbarino

El transcurrir del tiempo ha sido registrado de muy diversas manera en cada uno de los países a lo largo del tiempo. Es por ello que, aún en la actualidad, no existe un calendario que se pueda considerar como universalmente aceptado.
Lo más cercano que podemos encontrar a éste concepto, y sólo en la parte occidental del continente, es el llamado Calendario Mecbarino.

Creado con la intención de servir como referencia objetiva del paso del tiempo, alejada de misticismos o influencias religiosas, este calendario fue diseñado por el erudito y astrólogo Kalend Mecbar hace más de ochocientos años.
Como miembro de la orden de los Cronistas de Baern, Mecbar estudió durante toda su vida el cielo nocturno, buscando pautas y patrones reconocibles en el movimiento de las estrellas que pudieran darle la explicación a las preguntas que durante mucho tiempo le habían asaltado. Preguntas que no podían ser respondidas por el mito de la tejedora, o las teologías de las religiones imperantes.
Educado bajo los dogmas del cisma Sauliano de la Iglesia Tayshari, Mecbar estaba lejos de ser un devoto. Rechazaba la existencia del destino, tal y como lo entendía su religión, mientras sí que aceptaba algunos conceptos paganos como de La Tejedora, aunque desproveyéndolo de los tintes humanizadores que le acompañaban. Creía que el destino de los hombres estaba ligado de alguna manera a las estrellas, pero no dictado por ellas.
No fue hasta que cayeron en sus manos unos textos encontrados en las ruinas de la antigua ciudad de Loshdoq, que las piezas que había manejado durante toda su vida comenzaron a encajar.
Entre aquellos textos se encontraban los mapas del firmamento creados por los ailanu. Tras estudiar estos mapas, Mecbar descubrió la existencia de las ocho constelaciones y, como Sutela (la luna), atravesaba cíclicamente cada una de ellas durante la noche baerniana.
Pero los mapas estaban incompletos. Pues Sutela, tras atravesar la constelación de Sigmain, se adentraba en una constelación no mapeada y siempre cambiante. La estancia en esta constelación no duraba una cantidad de tiempo constante, sino que cambiaba en cada uno de los ciclos.
También descubrió que, durante la estancia de Sutela en esta constelación, la proporción de eventos extraños era mayor que a lo largo del resto del año. La única constante que halló en este ciclo, fue su final. Siempre coincidía con una noche extremadamente larga que finalizaba con el llamado “Beso del Idiam”, en el cual Idiam (el sol) salía de detrás de Sutela como un amante que abandona con tristeza a su amada.
Con estas conclusiones, Mecbar creó su primer esbozo de su calendario “objetivo”, dejando para más adelante el estudio de la influencia de las estrellas sobre el mundo. Cuando contaba ya con ochenta años terminó de definir este, su primer gran proyecto, pero no logró ver como se expandiría por gran parte del globo antes de morir dos años después.

Una de las intenciones de Mecbar siempre fue crear la de crear un calendario que pudiera ser aceptado por el mayor numero de culturas. Una herramienta que lograse una mayor unión entre estas. Para ello evitó usar cualquier referencia a la religión, o los iconos culturales de cada uno de los pueblos que hacia los que iba dirigido. También pretendía hacer un calendario que fuera fácilmente asimilable para todos ellos, valiéndose para ello de los mapas del firmamento creados por los ailanu. Para ello trazó la ruta que Sutela seguía a través de las constelaciones durante cada ciclo, y calculó cuanto tardaba en atravesarlas, llamando a este periodo ”Genom”. Cada Genom lo dividió en dos “Lukata”, el tiempo que tardaba en alcanzar en centro de cada agrupación de estrellas, y al ciclo completo lo llamó “Durugan”.
Irónicamente, el calendario de Mecbar no fue aceptado inicialmente por el gobierno de ninguno de los países a los que fue ofrecido, debido a que ninguno de ellos se sentía identificado con los conceptos que manejaba.
Con el paso del tiempo, la reticencia inicial de las naciones a utilizar un calendario externo, plagado de conceptos que nada tenían que ver con sus culturas, se fue diluyendo.
Mientras los gobernantes se negaban a usar la nueva herramienta, muchos de sus consejeros y estudiosos, educados en gran medida en Baern, la hallaron muy útil para poder contrastar fechas de distintos países sin verse obligados a convertir los sistemas de medición del tiempo de otras naciones, por lo que la historia oficial de los Cronistas pasó a basarse en este calendario. El año en el que se oficializó esta medida por parte de la alta cúpula de los Grandes Archivistas, se señalizó como el Año Cero de la nueva cronología.
Talkus

Primer Lukata
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17 18 19
Segundo Lukata
20 21 22 23 24 25 26 27 28 29
30 31 32 33 34 34 36 37 38

Grimlain

Primer Lukata
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17 18 19 20
Segundo Lukata
21 22 23 24 25 26 27 28 29 30
31 32 33 34 35 36 37 38 39 40

Cushull

Primer Lukata
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17 18
Segundo Lukata
19 20 21 22 23 24 25 26 27 28
29 30 31 32 33 34 35 36

Tairen

Primer Lukata
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17 18 19 20
Segundo Lukata
21 22 23 24 25 26 27 28 29 30
31 32 33 34 35 36 37 38 39

Mailand

Primer Lukata
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17 18 19 20
Segundo Lukata
21 22 23 24 25 26 27 28 29 30
31 32 33 34 35 36 37 38 39 40

Gueregeim

Primer Lukata
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16
Segundo Lukata
17 18 19 20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31 32

Shûrtain

Primer Lukata
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17 18 19 20
Segundo Lukata
21 22 23 24 25 26 27 28 29 30
31 32 33 34 35 36 37 38 39 40

Sigmain

Primer Lukata
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17 18 19 20
Segundo Lukata
21 22 23 24 25 26 27 28 29 30
31 32 33 34 35 36 37 38 39 40

Aracthur
Aracthur es el noveno Genom, y es como se llama también a la constelación no mapeada por los en los Anales Estelares. Durante el tiempo que tarda Sutela en atravesarla, las estrellas que la componen cambian su alineación cada Durugan. Es por ello, que la duración de este no tiene una duración estable (en ocasiones ha durado diez días y en otras más de noventa). Así que este Genom se divide en Lukatas de 10 días.
Los únicos hechos que son seguros durante este Genom son su comienzo (cuando Sutela entra en esta constelación), y su final, con el esperado Beso de Idiam.