Los dioses son la mayor y peor de las plagas, por cada dios
tendrás cien guerras, y en cada una de ellas morirán
millones de mortales, en un vano intento de contentar sus ansias
de poder, mientras ellos se limitan a observar impasibles como
sus adoradores caen muertos en su estúpido ansia por
complacerlos.
Extraído de las memorias de Menglaer Dranishef
“El Herético”
Arcano, fundador y señor de Saliria
El juego de los inmortales
Me habéis llamado loco.
Porque no sois capaces de percibir la verdad.
Me habéis llamado hereje.
Porque no queréis asumir que los dioses solo nos quieren
como piezas.
Piezas, que usan en un juego en el que estamos destinados
a desaparecer.
Me habéis llamado renegado.
Porque no quiero asumir mi posición en el juego de
los inmortales.
Porque cuando los dioses juegan, los mortales sufren.
Y no hay nada que podamos hacer para evitarlo.
Me habéis perseguido.
Porque eso es lo que os piden vuestros adorados amos.
Pero se que estas vejaciones pronto finalizarán.
Porque al contrario que sus vidas, sus diversiones duran poco.
Y son derrotados por un enemigo al que no pueden vencer.
El aburrimiento.
Extraído del discurso de Menglaer Danishef,
Poco antes de su suicidio